martes 3 de agosto de 2010

Mi par de calcetines


Recogiendo calcetines, me ha venido a la cabeza una comparación que me ha apetecido compartir. Creo que la vida y las relaciones son como los calcetines y sus historias; hay parejas de ellos que encajan a la perfección, que no causan problemas, que se lavan y secan al lado y vuelven al cajón juntos.

Otros calcetines se pierden por el camino, se intenta buscar un sustituto, pero el color no es exacto, la textura tampoco y muchas veces terminan por quedarse sueltos. A veces, con mucha suerte, un calcetín sin pareja durante meses puede volver a encontrarla (bajo la cama, tras la mesilla, en alguna maleta...), darse una segunda oportunidad y volver a ser felices.

A veces aunque dos calcetines no encajen del todo pueden servir para la misma utilidad y funcionar juntos para siempre, ser muy felices y encontrar en sus diferencias la gracia de su relación.

A mí personalmente me encanta esta imagen, en las diferencias está la riqueza y qué más da lo que digan, mientras abriguen bien tus pies...



¿Y tú, has encontrado a tu par?


3 moras:

  1. Encontrar un príncipe entre tanto sapo siempre es complicado pero se hace lo que se puede...

    De todas formas tengo unos calcetines de dibujitos que me vuelven loca jejje. Quien no se consuela es porque no quiere ;)

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  2. Soy un calcetín de la talla 37 que ha encontrado su par en una talla 45.
    Nunca me había sentido tan llena.

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  3. ¡Pero qué genial! Tu pequeña comparación me ha hecho sonreir =P

    ...yo llevo mucho tiempo sin perder un calcetín ^^

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