Lo de ayer no fue un concierto, fue un recital de toda la poesía y la belleza que reside en las palabras y que Sabina, un buen día transformó en canciones. Dicen que es su última gira grande, pero yo ya no me lo creo, Joaquín puede con todo y más.
Gracias a él aprendí a rimar cicatriz con epidemia, a que el maquillaje nunca apagara mi risa, a darme cuenta de que una casa sin ti es una oficina, a tomar un tequila por cada duda, a que me dieran las diez y las once y las doce..., a tomar pastillas para no soñar, a levantarle la falda a la luna. Gracias por llegar a tocarme con palabras.
Me olvidaba, sólo hay una cosa que me guste más que las letras de Sabina y son las letras de tu nombre, pero supongo que Joaquín sabrá perdonarme.
La princesa de la boca de fresa.
Me habéis ganado las dos pero no estaba inspirada y Sabina no se lo merece. Como ya le he dicho a Nerea, volveremos a verlo =)
ResponderSuprimir:)
ResponderSuprimir(rediseño del blog? guau!)
Aunque no llega a la altura de las palabras de EL MAESTRO, es cierto que tengo que recomendarte un libro.
ResponderSuprimirPor varias razones, pero entre ellas, porque me ha encantado, y creo que es pecado callarse los libros que te marcan por dentro, o que simplemente, cuando terminas de leertelos, acaban siendo uno de esos doce mejores momentos, libros, personas...
Se llama "Todo lo que podíamos haber sido tú y yo, si no fuéramos tú y yo"
Y entre las doce composiciones de palabras que más me han gustado en mis casi veintiún años, estoy casi segura, que las tuyas corretean entre ellas :)