
Él es como un mapa del mundo, señala un lugar y te lleva allí sólo levantando la mirada. Tiene en los ojos el azúcar justa para que sepan a fiesta los días de la peor rutina. Distinguiría con los ojos cerrados, la punta de sus pestañas entre muchas otras, con un leve roce en mis mejillas. Es amarillo limón, como mi sabor favorito de helado y sólo él es capaz de concentrar todos los segundos del día en uno. Siempre tiñe de rojo brillante todos nuestros suspiros, huele a sonrisas y brilla todo él. Revuelvo en mis recuerdos del futuro y siempre está ahí.
Magnífica foto de almas foviales!
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